Misión popular A. J. CORONA

Se ha ido de Misión a un pueblecito llamado Alhama de Aragón, en la diócesis de Tarazona, a transmitir la Buena Noticia con el ejemplo de nuestras vidas, y es prácticamente imposible poder describir el inmenso don que el Señor derramó allí, en los misioneros, en los niños, en jóvenes, en los adultos y ancianos del pueblo.

Se pudo sentir como la gente tenía SED DE DIOS, y ante esta sed acogían desde el mayor amor la fuente de agua viva que humildemente les intentábamos transmitir durante los días que allí estuvimos. Todo lo que allí vivimos era obra del Espíritu, y eso se notó, y se notaba como la gente cambiaba y se dejaba moldear por su amor.

Tuvimos muchas actividades con la gente del pueblo, con los niños todas las mañanas teníamos la escuela de caballeros, y les enseñábamos que para ser un caballero y seguir a Jesús, era necesario tener nuestro corazón limpio, quitarnos nuestras máscaras y ser misioneros con la gente que no le conoce. También visitábamos a los enfermos y ancianos del pueblo para compartir nuestra fe con ellos.

A los jóvenes les evangelizábamos en la piscina, entre aguadillas les hablábamos de Dios, y en medio del césped les dábamos catequesis, y les hacíamos ver que ser cristiano no supone ser diferente a como son ellos, sino que con la fe, das mayor plenitud a tu vida y a la vida de tus hermanos.

Pero lo más grande de las experiencias de Misión es poder sentir el amor de nuestra Iglesia Santa, una iglesia que disfruta y se divierte con los niños, que da consuelo y esperanza a los más ancianos, que te da el alimento en las eucaristías y te perdona los pecados en la confesión, que evangeliza por medio de un grupo de jóvenes dispuestos a todo, desde pintarse la cara y las manos hasta cantar en medio de la plaza del pueblo, y sobre todo de una iglesia que da la unidad que Cristo predicó, “Ser Uno como vuestro Padre y yo somos Uno”.

En definitiva, que dando la vida por Cristo se gana el ciento por uno, y es esta misión la que debemos hacer todos por el simple hecho de ser cristianos.

Para terminar, incluimos la poesía que uno de los curas que estuvo en la misión escribió iluminado por el Espíritu:

Unos treinta madrileños
confiando en el Señor
salieron de casa un verano
y se fueron de misión.
Una cruz los distinguía
y la imparable pasión
de hablar a todos de Cristo
y de su Resurrección
Con encuestas y con cantos

con alegría y humor
fueron sembrando en la gente
semillas de amor de Dios.
Se levantaban temprano
para ir a la oración
y despertaban a todos
con un pequeño altavoz:
ESCUELA DE CABALLEROS
VENID A LA PLAZA HOY
A LAS 11 EMPEZAREMOS
‘corre, corre’, ’sí, ya voy’.
También visitaban casas
para llevarles amor
a ancianitos, o a enfermos
si hallaban la dirección.
Por la tarde en la piscina
no miraban el reloj
aguadillas, catequesis,
testimonios, diversión…
A los jóvenes llamaban;
respondieron con valor
algunos amigos del pueblo
que queremos un montón.
A la plaza fue el obispo
aquel día, en el Furor,
con los ‘gallumbos termales’
coreando su canción.
Hicieron fútbol, y Godspell,
misas en cualquier rincón,
veladas todas las noches
sin mucha preparación…
que el tiempo cunde de veras
cuando lo haces para Dios.
Ahora tienen que marcharse,
ha acabado esta misión,
pero está empezando otra:
la importante, ¡la mejor!
Será Él quien la conduzca
por medio de Don Ramón,
seréis vosotros los ‘protas’
del milagro que ocurrió
a partir del 2008

en esta nueva misión…
SERÁ ÉL QUIEN LA CONDUZCA
POR MEDIO DE DON RAMÓN
VOSOTROS, PROTAGONISTAS

DEL MILAGRO QUE OCURRIÓ
A PARTIR DEL 2008
EN ESTA NUEVA MISIÓN
QUE ESTE DÍA HA COMENZADO
EN ALHAMA DE ARAGÓN.