Misión y Formación Joven en Carrión de los Condes

   Desde el pasado día 18 de julio hasta el día 30 tiene en Carrión de los Condes (Palencia) un encuentro sin precedentes. Un numeroso grupo de jóvenes de la Acción Católica de Madrid junto con la Asociación Juvenil CORONA, más de 120 en total, están viviendo en este famoso pueblo palentino de gran tradición católica una experiencia de verano bajo el lema: “Una Iglesia para la Misión”.

   Se trata de una escuela de verano que consta de 3 experiencias distintas reunidas en un mismo lugar y bajo un mismo espíritu: formarse y llevar a Cristo a todo aquel que se encuentre con estos jóvenes. Estas 3 experiencias son:

- Misión Popular: Los jóvenes de Madrid están saliendo a las calles de Carrión y sacando a los jóvenes de las piscinas y de sus casas, visitando a enfermos, ayudando a las hermanas Clarisas en distintas tareas, acogiendo y animando a los peregrinos del Camino de Santiago que por allí pasan, celebrando la Eucaristía y rezando… dando así testimonio de Cristo y de su Iglesia.

- Curso de Teología: Otros jóvenes inscritos a esta formación, reciben clases de Teología de mano de varios de los profesores de la prestigiosa facultad de San Dámaso de Madrid, conscientes de la importancia para los cristianos de hoy el poder y saber dar razones de nuestra fe conociendo y viviendo así más el misterio del don de Dios.

- Curso de Responsables Eclesiales: Un último grupo se está preparando bajo la formación de sacerdotes y otros laicos para ir asumiendo mayores responsabilidades en nuestra Iglesia. Es un curso que se desarrolla teniendo presente la necesidad de la implicación de los laicos en la vida de la diócesis y las parroquias que permita asumir con entereza y madurez tareas eclesiales ayudando a nuestros pastores. Con este curso, que continuará en Madrid, los participantes a través de la Escuela de Tiempo Libre SHEMÁ obtendrán el título de Coordinador en Tiempo Libre de la Comunidad de Madrid.

   Estos 13 días están siendo un baño de bendiciones para esta localidad y para todos aquellos que participan en esta experiencia, basada en la unidad, apostando por lo común y renunciando a lo propio. Es sin duda un signo de los tiempos por donde el Espítitu nos guía: la Iglesia llamada a la unidad. Una Iglesia unida para la Misión.